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Después de haber recibido toneladas de emails de valientes mujeres quienes desean viajar por algunos de los destinos más insólitos del mundo, decidí abrir una sección en mi blog sobre mujeres viajando solas, con el fin de mostrar a otras chicas la realidad de viajar por este tipo de países.

Si eres una chica con un destino en mente sobre el que quieras escribir, no dudes en contactarme!

En este artículo, Sara y Silvia de El Mundo en Fotogramas nos cuentan sus experiencias como mujeres en Egipto. 

Egipto es uno de los destinos que más atraen la atención del norte de África y no es para menos. El país del Nilo fue el lugar dónde se desarrolló una de las culturas más interesantes de la Antigüedad: la civilización egipcia.

Habíamos ido ya dos veces Egipto con viajes organizados, así que como ya conocíamos el país y sabíamos cómo movernos, decidimos que la tercera vez sería por libre.

Las reacciones no se hicieron esperar y nos repetían con bastante frecuencia

“¿Cómo? ¿A Egipto solas?”.

Efectivamente, somos 2 mujeres que fueron solas a Egipto y no tuvimos ningún problema.

viajar Egipto mujer
En el Valle de las Reinas – El Mundo en Fotogramas

Posiblemente si estás leyendo este post es porque eres mujer, estás pensando en ir a Egipto y quizás te estés haciendo algunas de las siguientes preguntas:

¿es peligroso viajar a Egipto sola como mujer?, ¿cómo debo vestirme?, ¿cómo voy a sentirme paseando sola por la calle?.

Por eso, nos gustaría darte 7 consejos útiles para viajar sola como mujer por Egipto.

Para toda la información práctica del país, incluyendo un itinerario, visados, transporte, etc., te recomiendo que leas mi guía de viaje y ruta por Egipto

 

viajar sola como mujer en Egipto

 

1 – Asume que, como mujer, te van a observar

Es muy importante ser consciente del país que se va a visitar. En este caso, debes saber que Egipto es un país musulmán y nuestra apariencia física y nuestra forma de vestir es diferente a la egipcia.

Aunque parezca una obviedad lo que estamos diciendo, cuanto antes te des cuenta que eres tú la que llamas la atención, más cómoda te sentirás en el país.

Además, hay que tener en cuenta que Egipto ya no es un país tan turístico.

Egipto es la cuna de la civilización egipcia y por eso en tu viaje por el país del Nilo puedes visitar monumentos tan importantes y tan conocidos que van desde las impresionantes pirámides de Khufu, Khafre y Menkaure en El Cairo hasta las increíbles tumbas reales del Valle de los Reyes en Luxor.

Todo esto ha hecho de Egipto uno de los destinos que atraía a muchos turistas. El pueblo egipcio, sobre todo en las zonas turísticas, ha estado acostumbrado al turismo desde hace tiempo. Sin embargo y como bien sabréis, desde la conocida Revolución egipcia en 2011 la situación ha cambiado.

Han pasado nueve años de aquella revolución y desde 2014 gobierna el país otro militar, al–Sisi. La situación no es muy diferente a la época de Mubarak: crisis económica, corrupción, Estado de Emergencia recurrente, juicios militares, persecución a la oposición y terrorismo, entre otros.

A todos estos problemas se ha de añadir la escasez de turismo, siendo este sector una de las principales fuentes económicas del país. La inicial situación inestable hizo que el turismo en Egipto decayera y desde entonces, los turistas han decidido descartar este lugar de sus listas de vacaciones y son pocas las personas que se animan a viajar al país de Nilo porque no lo sienten seguro.

Además, algunos acontecimientos recientes solo empeoran la situación y casi se podría decir que Egipto no levanta cabeza desde entonces.

tomando fotos – El Mundo en Fotogramas

Por estos motivos, el pueblo egipcio se ha desacostumbrado al turista. Y los pocos que se aventuran al país, lo hacen en grupo organizados. Por lo que ver a una mujer viajando sola, llama la atención.

La última vez que estuvimos en Egipto, los vendedores que se colocan a las fueras de los monumentos nos insistían para que comprásemos souvenirs por precios absolutamente ridículos y nos insistían en que contáramos a nuestros conocidos que Egipto es seguro y que por favor que volvieran, ya que hay mucha gente que necesita al turista para subsistir.

 

2 – Sinceramente, no se ven a muchos viajeros independientes

La explicación anterior nos lleva a este punto.

Normalmente la gente que va a Egipto lo hace en grupos organizados, por lo que no es (tan) común encontrarte con viajeros que vayan por su cuenta.

Tampoco es Egipto uno de los países donde vayas a encontrarte muchas mujeres viajando solas, como por sí que ocurre en países del Sudeste Asiático.

Como mucha gente visita Egipto en grupos organizados, los viajeros no se tienen que preocupar de cómo moverse por el país, ya que de ésto se encargan las agencias de viajes correspondientes.

Por eso, los locales se sorprenderán si vas sola por la calle o si visitas sin un guía los yacimientos arqueológicos. También se sorprenderán si usas el metro en El Cairo o los taxis compartidos en Luxor. Simplemente no se lo esperan y te va a mirar curiosos.

Así que si te decides a viajar sola no esperes compartir transporte con muchos viajeros que encuentres en el camino. Tampoco vas a encontrarte con una gran oferta de hostales donde compartir habitación para abaratar gastos. El turismo en Egipto es otro tipo de turismo.

Lee: Como visitar Lúxor en 2 días

Sara explicando en el Templo de Hatshepsut – El Mundo en Fotogramas

 

3 – Cómo vestirte cuando viajas a Egipto siendo mujer

Es importante que tengas en cuenta la vestimenta que vas a usar en Egipto. Es un país musulmán y las mujeres egipcias visten de una forma completamente distinta de la manera occidental.

La verdad es que en Egipto no existe ninguna prohibición con respecto a la forma de vestir pero nosotras creemos que puedes ahorrarte alguna que otra situación incómoda vistiendo de determinada manera.

En general, nosotras evitamos pantalones o faldas cortas, camisetas de tirantes, escotes pronunciados y ropa ceñida. Preferimos optar por pantalones finos y holgados que llegan hasta la rodilla y que por otra parte nos resultan más cómodos y frescos.

De parte de arriba preferimos llevar camisetas anchas y que lleven los hombros tapados. Además así evitamos quemarnos, ya que el sol de Egipto abrasa.

Probablemente si vas a visitar alguna mezquita, será necesario que te tapes si consideran que tu vestimenta no se adecua al lugar que vas a visitar. Por eso, nosotras solemos llevar siempre en la mochila un pañuelo que suele ser muy práctico en estos casos.

No debemos caer en el error de pensar que esto sólo sucede en países musulmanes, ya que si visitas una iglesia católica o un templo budista, casi con total seguridad verás también restricciones a la hora de entrar con determinada vestimenta.

Sara con pañuelo en la Mezquita de Alabastro en El Cairo – El Mundo en Fotogramas

Si vas a las zonas más turísticas del Mar Rojo y vas a usar las instalaciones de tu hotel o piscina, puedes usar bañador o bikini, aunque es mejor que evites mini bikinis.

Sin embargo, si vas a estar por zonas menos turísticas donde los lugareños no están acostumbrados a los turistas y a sus vestimentas de baño, es recomendable quizás bañarse con algo de ropa (una camiseta por ejemplo).

 

4 – A palabras necias, oídos sordos

Asumámoslo: en el mundo hay más gente buena que mala. Pero es posible que te cruces con algún idiota por el camino. En caso de que alguien te diga alguna obscenidad que entiendas (o no), lo mejor es la ignorancia. Ya conoces el dicho: “A palabras necias, oídos sordos”.

Paseando una noche en Luxor, un hombre se nos acercó y soltó unas palabras en árabe, que no entendimos. En ningún momento lo vimos como algo peligroso, ya que estábamos en una de las calles principales y había mucha gente a nuestro alrededor. Nuestra reacción fue seguir caminando hasta que el hombre se cansó.

Esto, desgraciadamente, no solo te puede pasar en Egipto, ya que vivimos en un mundo patriarcal en el que algunos hombres se sienten con derecho a acosarnos verbalmente. Estas (desagradables) experiencias son, por tanto, algo a lo que como mujeres estamos expuestas. Por eso, nuestro consejo es que ignores los comentarios que te puedan hacer y sigas a lo tuyo.

turisteando – El Mundo en Fotogramas

 

5. Evita dar redes sociales personales

Una cosa que hemos aprendido, por alguna experiencia pasada, es evitar dar nuestras redes sociales. En varias ocasiones, tras alguna charla con locales, nos han pedido el Facebook, Instagram o Whatsapp.

Creemos simplemente que es para “fardar” con sus conocidos en las redes y quizás postear una foto inocente que te has hecho con esa persona. Sin embargo, para evitar malentendidos, nosotras no damos redes sociales personales.

Tras una charla, muchos te piden una foto – El Mundo en Fotogramas

 

6. ¿Estás casada? ¡Sí!

En Egipto, como en otros países musulmanes, te van a invitar a tomar el té, sí o sí. Una conversación con gente local es siempre una de las experiencias más agradables que puedes tener viajando.

En Egipto lo más probable es que acabes hablando con hombres, ya que por lo general son hombres quienes trabajan en los sitios turísticos.

Un consejo que puede resultarte útil en estos casos es decir que estás casada y tienes marido (no novio) e incluso puedes llevar un anillo. Los egipcios parece que respetan el hecho de estar casada, mientras que si dices que tienes novio mantienen algo de esperanza.

 

7. La gente es más buena que mala

En el mundo hay mucha más gente buena que mala y es algo en lo que siempre insistimos. Pero entonces, ¿por qué la gente tiene tanto miedo a viajar a según que países? Pues sinceramente creemos que es porque lo malo hace mucho más ruido que lo bueno.

En todos nuestros viajes, y seguramente muchas de vosotras también, siempre nos hemos cruzado con más gente buena y amable que con gente mala. El problema es que a veces una experiencia negativa nubla toda experiencia positiva.

En nuestro segundo viaje a Egipto, estábamos paseando por una de las necrópolis de los nobles en Luxor en busca de una estatua cubo de Senenmut. Sí, suena un poco friki pero es lo que tiene ser egiptóloga y estar en Egipto. En las necrópolis de los nobles hay pequeñas casetas donde están los guardianes de las tumbas.

En un momento determinado se nos acercó uno de ellos, con gesto enfadado e insistiendo en que teníamos que pagarle un dinero. Le dijimos que éramos estudiantes y que habíamos pagado ya muchas entradas a tumbas y no teníamos más dinero. En seguida, cambió el gesto y nos invitó a la caseta a tomar té.

Lo que en un primer momento pudo parecer una situación con cierta peligrosidad, acabó siendo un buen rato agradable, charlando con él y sus compañeros.

Una charla agradable, acompañada de un té – El Mundo en Fotogramas

No estamos locas, ni somos especialmente valientes por haber viajado solas a Egipto siendo mujeres. Solo somos dos mujeres que tenemos la pasión de viajar y que no vamos a dejar de hacer lo que más nos gusta por vivir en una sociedad patriarcal.

El mundo tiene rincones increíbles y el hecho de ser mujer no nos va a impedir verlo.

Sara y Silvia son dos hermanas que comparten las ganas de conocer mundo que les gusta viajar solas y a su ritmo para saborear la esencia de cada país. Recientemente han abierto un blog de viajes llamado El Mundo en Fotogramas, donde encontraréis sus experiencias, consejos, fotos y vídeos de sus viajes. Sara es egiptóloga y por eso Egipto es uno de nuestros destinos más repetidos y Silvia trabaja en el mundo audiovisual y en los viajes capta momentos a través del objetivo de su cámara y los transforma en vídeos de nuestros viajes.  Las podéis seguir en Instagram, YouTube, Facebook y Twitter

 

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